lunes, 31 de enero de 2011

Camino 30.3 y final

Se fugaba la luz del día. Habíamos subido el largo trecho desde la costa sorteando las curvas y la interminable escalada. La decisión era entrar a Almolonga y hacer el tramo más corto, conocer un nuevo paso y acercarnos a Xela desde lo desconocido. De pronto la ciudad se aparece frente a nosotros y es asombro otra vez. Desde las alturas se veía ya el descanso.
El nuevo día nos encontró dispuestos a subir esa cumbre otra vez: el destino final de la salida era el Volcán Chikabal. En esta ocasión teníamos la novedad de llevar a Giovanni por primera vez a ese sitio que tantos recuerdos nos trae a los demás. El desayuno fue tranquilo, en Los Tres Pollitos, comedor que se encuentra cerca del parque central de Xela.
La cosa siempre cambia cuando llegas a Laguna Seca... Tojmech está ahí pero queda atrás, todo se vuelve surrealista, se desafía la razón y las sorpresas ya no lo son... te enfrentas a los recuerdos, al paso implacable del tiempo. Las sonrisas y las manos que saludan son un fantasma, apenas logras aferrarte a la compañía actual, a esos amigos que se desgranan frente a ti, que comentan, miden, deciden, arremeten contra la imprudencia de los conductores de esos dos buses que sepa el diablo cómo hicieron para bajar por esa carretera estrecha... y luego te enteras que llevan un montón de patojas y sonríes nervioso pensando en su seguridad y en la propia...
La laguna sigue ahí. Guillermo, Edgar y yo cumplimos una cumbre más. Giovanni inaugura su sapiencia sobre el lugar. Será capáz, de aquí en adelante, de regresar solo, acompañado, con nosotros, sin más indicación que la de la palabra, el nombre del lugar. Yo voy siguiendo la luz aquella de otras noches y de otras sonrisas y sueños dejados en ese lugar...
Voy, decía, siguiendo la huella de las aguas, apreciando el dolor, liberando al pez del anzuelo, tomando bocanadas de aire y desatendiendo voces, discriminando sus palabras por vez primera, separando ese olor de aquel y el sube y baja de la luz y la tersura de las aguas y el caballo en el camino y su piel áspera, recordando que ahí, que en ese lugar, que entonces... y después abandonar el lugar con ganas de no ver hacia atrás y las nubes que se acomodan a mi sentir y tapan su luz líquida, sus aciertos...
Y nos fuimos. Guillermo pide detenernos en Alaska y hacer la foto del Cuxlikel que siempre ha querido. Edgar se detiene y corremos de un lado al otro esperando que la luz siga así... las cámaras disparan ráfagas que detienen la luz, la congelan...
Y los brazos abiertos de Giovanni son bienvenida y despedida. Jornadas cumplidas como amigos y hermanos. Caminos que concluyen a pesar de nosotros, caminos que inician, también, a nuestro pesar.

Escuintla, Retalhuleu, Quetzaltenango, Sololá, diciembre de 2010.
Mixco Guatemala, enero de 2011.

martes, 11 de enero de 2011

Camino 30.2

Poco después del medio día y luego de constatar el poco avance de los trabajos en una escuela, llegamos a El Asintal, Retalhuleu. Saliendo de la CA-2, en un entronque que cruza hacia la derecha o hacia el norte, está la indicación de 9 kms. para llegar a Takalik Ab'aj, sitio arqueológico ubicado en el municipio de El Asintal dentro de la finca San Isidro Piedra Parada.
El sitio no es ajeno a la historia de terratenientes, ignorancia, indiferencia y descuidos. Pero sí muestra la diferencia de las piezas in-situ, del cuidado actual al parque, del contínuo trabajo de arqueología y rescate, todo eso sumado a la donación de tierra y una bastante aceptable administración.
Monumento tras monumento volvemos a ver la andesita y sus cualidades y colores, la destreza para labrarla. Espacios donde no es permitido hacer fotografías y las explicaciones suaves del guía comunitario, el sopor del calor húmedo de la boca costa, dan una sensación de sueño a la estancia en el lugar. Es curiosa la insistencia del guía en repetir que los monumentos fueron encontrados enterrados y que los fosos donde generalmente se encuentran sólo sirvieron para descubrirlos.
Con evidencias de una profunda mezcla de las culturas maya y olmeca, el sitio ocupa una gran extensión de terreno (unos 6 kms cuadrados) de los cuales de los cuales se han excavado y estudiado menos de la mitad. Las estructuras o templos están hechas con piedras de canto rodado unidas con argamasa de barro. Muchas de las estructuras y monumentos fueron dañados por la siembra de cafetos en la finca.
A duras penas recuperado para su estudio, el sitio ahora es visitado y recorrido con gusto. Además, las manifestaciones culturales y religiosas buscan apropiarse de su suelo y reclamarlo como una discutible herencia.
Sentarse, discutir, reír. Eso deja el camino hasta ese punto.
Y se abre la puerta hacia el norte y una caminata y un descanso.

Guatemala, 28 y 29 de diciembre de 2010.

sábado, 1 de enero de 2011

Camino 30.1

De la Finca El Baúl para Bilbao hay poco trecho. En realidad son parte de un mismo complejo y, como dije antes, las piezas que están en el museo de la finca han sido trasladadas hasta ahí de tres sitios: El Baúl, Bilbao y El Castillo, todos ubicados en Santa Lucía.
Sin preguntar mucho llegamos al lugar (el gringo dijo "just climb the hill") y, luego de reafirmar los datos con uno de los arqueólogos que están de temporada en el sitio, climbeamos la hill y nos acercamos al "Dios-Mundo".
En el centro de una plaza, sobre un montículo de unos cinco metros de alto están dos monumentos que, todavía hoy, son motivo de adoración y rituales constantes. La pregunta que siempre surge al ver al "Dios-Mundo" es si está entera. Para responder esa pregunta presento la siguiente foto (de los cuarentas del siglo pasado o algo así):
Al monumento también le dicen Rey Tekum o simplemente La Piedra. Comparte la plaza con una estela que muestra un personaje con tocado, cinturón de Chac y falda ritual. Por esa falda se le ha confundido con una mujer y se le llama "María Tekum". En la estela también aparecen círculos que podrían representar conteos y un emblema con glifo de venado.

Todavía entre los cañaverales está otro monumento que, por estar en temporada de zafra, logramos ver de cerca. De esta piedra no tengo datos... y por las condiciones de luz y el estado de deterioro del grabado es muy difícil de ver el detalle.

Salimos del cañaveral y tomamos carretera otra vez... hacía Retalhuleu, hacia El Asintal.
Carretera abierta otra vez.

Guatemala, 28 y 29 de diciembre de 2010.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Camino 30

Volcanes Fuego y Acatenango. Autopista Palín-Escuintla.

Pasa el tiempo y cada uno de nosotros va buscando tiempo, viviéndolo, sintiendo que las prisas y las rutinas dejan todo a un lado. Será este el segundo año que aprovechamos los últimos días del mes de diciembre para escapar rumbo a un volcán. El año anterior el anzuelo fue la nevada en Tajumulco. Esta vez pensamos en algunas rutas para poder usar el tiempo: un par de días para recorrer la costa, un par de sitios arqueológicos y un volcán.

Carretera a Finca El Baúl. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla.

Entonces, la ruta quedó así: Ruta CA-2 (la que cruza la boca costa de centro a occidente), parar en la Finca El Baúl, Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla y visitar su museo. De ahí hasta El Asintal, Retalhuleu: Takalik Ab'aj para luego ir a Quetzaltenango a subir el Volcán Chikabal.

Estela de la cultura Cotzumalguapa. Museo Finca El Baúl. Sta. Lucía Cotzumalguapa, Escuintla.

La historia de El Baúl es parte del lavado de conciencia de los finqueros de la costa sur del país. Un montón de piezas arqueológicas en medio de sus tierras, piezas que no pueden vender y que no las quieren de todos modos. Así que las juntan en un pedazo de tierra y las exhiben. Por lo menos no cobran la entrada y parece que están bien cuidadas. Todas las piezas son de piedra, parte de la cultura Cotzumalguapa y de tres sitios distintos: El Baúl, Bilbao y El Castillo.

Y del pasado o del presente van quedando imágenes, puestas en práctica, olvidos y despistes. Reconocer ahora tantas cosas que nos parecen evidentes, que damos por sentadas y de pronto darnos cuenta que estamos frente a la imágen verdadera, frente a la que generó sueños.

Guatemala, 28 y 29 de diciembre de 2010.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Por que así debe ser...

Una posición privilegiada en relación al resto de la concurrencia al espectáculo. A la mano y a sus ordenes todo el arsenal para que los del escenario suenen bien y se sientan cómodos, amparados en su condición de observados, escuchados, ignorados.
Deletrear para vos una serie de palabras que se van volviendo cátedra mientras se construye la noche, mientras tu mera presencia es aceptada y convertida en ignorancia pasajera y en confianza que te llena de frases nuevas y de práctica al fin.
Dos maestros tuve y dos maestros tengo en eso de hacer sonar bien al prójimo: Hugo y el Pantera. Hugo es un fantasma que apareció hace poco en una pesadilla mutua y me dejó sonrisas y apretones de mano que rememoran el pasado de cigarrillos, banco a su lado y café para pasar la espera y la noche, además de sus consejos y sus críticas para que nosotros, los músicos que fuimos, sonáramos bien.
Hoy me enteré que el Pantera, mi mayor maestro, el de la paciencia eterna, el del a veces y siempre, el que me dijo que un músico debe ser también sonidista, falleció por enfermedad. Mi tristeza es extraña, sé que nunca le agradecí por sus palabras y su cortesía... hoy poco importa ya. El Ronito dijo que iba al velorio y quise decirle que lo acompañaría pero no pude levantar la voz. Creo que no bastaba con ir allí donde él ya no está.
Se me juntan las muertes. Espero que la vida triunfe.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Intermedio

"... tu amor ya no da para utopías
y la afición está muy lejos de considerar
a la poesía
como otra forma de pegarle al balón/
Pero cualquiera sabe lo que significa
pegarle con seguridad al balón
aunque no sepa de fútbol
porque el balón también puede ser la
visión
la intención de un hombre (...)
basta la entrega para abandonar los últimos
lugares que nos heredó
la decadencia
de jugar horizontalmente
de jugar sin marcar
de jugar sin correr y sin moverse

Ricardo Castillo. México.

viernes, 5 de noviembre de 2010

No quería ese sello en mi pasaporte...

Abordar un avión y otro y otro... La ruta de vuelta de Salvador Bahía contaba con escalas en Sao Paulo y Panamá. De este último debíamos llegar a Guatemala en una noche marcada en el calendario como 27 de mayo. Pero las cosas no fueron tan sencillas... en fin. Salimos de Panamá a la hora indicada, faltaba poco para llegar a Guatemala cuando avisaron desde la cabina del avión que era imposible aterrizar en La Aurora, aeropuerto principal de Guatemala. El motivo: el Volcán de Pacaya tenía una fuerte erupción y había dejado a la capital bajo un buen número de centímetros de ceniza y arena... sobrevolamos El Salvador durante un buen rato tratando de aterrizar ahí... sin éxito... Entonces volamos hacia San Pedro Sula en Honduras y ahí ni siquiera salimos del avión. Recargaron combustible y nos llevaron de vuelta a Panamá, sin consulta y entre un enorme descontento y cansancio... varados en Panamá no quedó otra que dormir y esperar. Gracias a los buenos servicios de la gente de UNFPA logramos cambiar de hotel y negociar un vuelo a El Salvador... Pasamos un día en Panamá y luego volamos a San Salvador, al día siguiente subimos a un bus y entramos a Guatemala por tierra...
Encontramos la capital con arena por todos lados, la tormenta tropical Ágatha golpeó al país unos días después. De ahí a las brigadas y al desconcierto.