domingo, 24 de mayo de 2009

...fue en mayo

Y, de nuevo, me voy dando cuenta que el tiempo pasa muy rápido. El 22 de mayo de 2007 empecé con todo esto, con este fluír de palabras, de sueños que se estremecen ante el paso de las horas, los días, los años. Mentiría si dijera que me he acordado de este aniversario del blog. De pronto me ha dado curiosidad y he revisado la fecha del primer post y ya, eso es todo.
Hace poco me he vuelto a encontrar con los amigos que hacen posible todo esto. Ellos amablemente me recriminaban que a veces no pongo nada y otras, las más de ellas, los acribillo con imágenes, textos y recuerdos que no les es fácil asimilar de un tirón. En fin.
La imágen corresponde a una lectura de poesía en La Bodeguita del Centro, bar fallecido reciéntemente según las noticias de los periódicos pero del cual yo supongo su muerte hace años ya. Total. En la foto está Jessica. Eran esos días en que nos escapábamos para tomar un café o una cerveza con Juan, Fredy y quien quisiera. En ese entónces editábamos la revista Incubus y eran frecuentes nuestras pláticas y ese lugar era nuestro reducto, nuestro refugio, nuestro mecenas. Cigarrillos, café, media luz... eso era.

viernes, 1 de mayo de 2009

Azacuanes

Foto: tijaxblog.blogspot.com
En la tarde del 1 de mayo nada había de especial aun. Día lluvioso y cielo gris. Mis hermanos y yo veíamos un partido de fútbol en la televisión. Me levanté de la silla para buscar mis gafas y al encontrarlas pude notar que estaban muy sucias. Me encaminé a la pila para lavar sus cristales y luego, cuando estaba secándolas, escuché a lo lejos algo extraño: sonidos de aves. Pensé, en principio, que eran los gorriones a los que mi madre les pone comida y que se preparaban ya a pasar la noche en los pocos árboles que hay en los alrededores de la casa. Luego levanté la vista y mi asombro fue grande. Cientos de pájaros formaban una enorme espiral en el cielo. ¡Los Azacuanes! fue mi primer pensamiento. Corrí a llamar a mis hermanos para que los vieran, para que reafirmaran mi aseveración sobre la identidad de las aves. Mis hermanos asintieron, compartieron mi opinión. Luego llamé a mi madre y ella también supo que esas aves marcaban, simbolizaban algo: "bienvenido el invierno" fueron sus palabras.
Nada más, hasta aquí llegaría la anécdota. Pero, al fin y al cabo, mi memoria guarda pocas imágenes de estas aves. Una de ellas es de mi niñez, de esos felices años cuando mi tío Ricardo venía a casa. Junto a él recuerdo haber visto, una mañana cualquiera, el paso de los Azacuanes y sus presagios de lluvia o cielos despejados. Ahora, ya entrado en años, sé que los Azacuanes vienen y van de sur a norte, de norte a sur, en migratoria carrera que busca cielos limpios y alimento. Sé, también, que en octubre o noviembre harán su ruta de vuelta y que tal vez volveré a verlos.
Feliz estoy. Felices mis ojos y mis manos que sostuvieron la mano de mi madre mientras sonreíamos y festejábamos la naturaleza.

sábado, 18 de abril de 2009

Bicicleta

Ella y su hermanita nos llevaron la comida. Viven en la aldea Las Pilas, Champerico, Retalhuleu. Esto sucedió a principios de este mes. Fuimos a impartir un taller y a observar cómo se impartía otro. Cosas de trabajo que regalan imágenes como esta. Futuro al fin, futuro claro.

martes, 7 de abril de 2009

Camino 27

Foto: Fernando Q. Sept. 08.

Este tipo de fotos jamás se me hubiera ocurrido. Fue idea del mismo Francisco y secundado por Fernando y JuanVa. Le pidieron a Choby que si podía detener el bus en cierto punto de la carretera que va de Champerico a Retalhuleu y viceversa. Choby, ni pestañeo y les dijo que sí.
Francisco estaba estrenando todavía las Clavas que acá utiliza. La idea de las fotos (que fueron varias y con las dos cámaras que llevaban), era complementar algunas que hicieron durante la estadía en la playa de Champerico un rato antes.
Y eso... el malabarista del grupo se luce caminando por el centro de la carretera y nosotros miramos sin poder ni imitarlo ni acompañarlo debido a nuestras dos manos izquierdas.

Camino 26

Foto que les debo a Edgar y Giovanni desde noviembre pasado. Está tomada en la parada técnica que hicimos a orillas del río que cruza La Concordia, Totonicapán.
Ya está. He cumplido.

Salto Temporal 24

Era noviembre... una carretera más junto a los amigos de siempre menos uno. Reír y reír dentro del automovil y echarnos en cara que tomamos pésimas fotos con las cámaras digitales, añorar una buena Reflex 135 y rollos de ASA 400 para tirar y tirar fotos... extrañar el sonido del obturador, el trabajo de poner la velocidad y el diafragma, la duda sobre si la foto sería lo que nuestros ojos habían visto a través de la pequeña ventanita...
Al final nos detuvimos porque cada foto era peor que la anterior. Me bajé del carro, me apoyé en el capó y lancé mil conjuros para que estos dos titanes dejaran su sombra en la pantalla de la cámara.
Los volcanes de la foto son el Acatenango (3,976 msnm) y el de Fuego (3,763 msnm)... están vistos desde la carretera, desde la recta de Patzicía, Chimaltenango...
El frío de esas alturas todavía cala en mi memoria.

lunes, 6 de abril de 2009

Retalhuleu

Todos los días son el mismo día en ese lugar. De pronto siente el cuerpo que está fuera de sí mismo. Las tardes son un relámpago que nada tiene que envidiar a otras latitudes. Plena primavera ya, víspera de Semana Santa.
Viajamos por trabajo Roberto, Fernando, JuanVa, FranJa y yo. Nos unimos allá con Candelario y Nelson. El objetivo de la visita era poner en claro la propuesta de metodología para los talleres de Reducción de Riesgo a Desastres que los dos últimos impartirán en comunidades de Champerico.
Sirvió también este viajar para llenarme de verde, tranquilidad y atardeceres. Para sonreír y reír como niño, para saborear las imágenes que hasta hoy siguen palpitando en mis ojos.