viernes, 1 de mayo de 2009

Azacuanes

Foto: tijaxblog.blogspot.com
En la tarde del 1 de mayo nada había de especial aun. Día lluvioso y cielo gris. Mis hermanos y yo veíamos un partido de fútbol en la televisión. Me levanté de la silla para buscar mis gafas y al encontrarlas pude notar que estaban muy sucias. Me encaminé a la pila para lavar sus cristales y luego, cuando estaba secándolas, escuché a lo lejos algo extraño: sonidos de aves. Pensé, en principio, que eran los gorriones a los que mi madre les pone comida y que se preparaban ya a pasar la noche en los pocos árboles que hay en los alrededores de la casa. Luego levanté la vista y mi asombro fue grande. Cientos de pájaros formaban una enorme espiral en el cielo. ¡Los Azacuanes! fue mi primer pensamiento. Corrí a llamar a mis hermanos para que los vieran, para que reafirmaran mi aseveración sobre la identidad de las aves. Mis hermanos asintieron, compartieron mi opinión. Luego llamé a mi madre y ella también supo que esas aves marcaban, simbolizaban algo: "bienvenido el invierno" fueron sus palabras.
Nada más, hasta aquí llegaría la anécdota. Pero, al fin y al cabo, mi memoria guarda pocas imágenes de estas aves. Una de ellas es de mi niñez, de esos felices años cuando mi tío Ricardo venía a casa. Junto a él recuerdo haber visto, una mañana cualquiera, el paso de los Azacuanes y sus presagios de lluvia o cielos despejados. Ahora, ya entrado en años, sé que los Azacuanes vienen y van de sur a norte, de norte a sur, en migratoria carrera que busca cielos limpios y alimento. Sé, también, que en octubre o noviembre harán su ruta de vuelta y que tal vez volveré a verlos.
Feliz estoy. Felices mis ojos y mis manos que sostuvieron la mano de mi madre mientras sonreíamos y festejábamos la naturaleza.

1 comentario:

Juli Gan dijo...

Aves migratorias. Me fascina la ornitología, aunque estoy muy perdida en aves de otros lugares. Por debajo de mi cabeza pasaban zuritas (palomas) y ánades (gansos), camino de Escandinavia en primavera y camino del Sáhara en otoño. Así que me apuntaré lo de los azacuanes.

Un saludo, Daniel, que ando muy despistada.