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martes, 31 de julio de 2012

Kajib' Ajaw


"...
terminará / el 13 B'aqtun
el día 4 Ajaw / 3 K'ank'in
ocurrirá / veremos
a B'olom Yocte' / en la gran investidura..."

jueves, 31 de mayo de 2012

Salto Temporal 27


Corríamos bajo la lluvia. José Daniel, Eduardo, Guillermo y yo. La segunda visita para tomar fotos se había pasado por agua. La logística ahora corría en nuestras manos y hacíamos muchas fotos por la libre, sin respetar la temática del mentado Foto30. Con los chunches al hombro y tratando que el equipo no se mojara nos refugiamos en el mercado, la intención en ese momento era entrar a la iglesia y hacer fotos de una campana que es monumento del municipio. Tomamos atol riéndonos de José Daniel por su exagerado prurito higiénico ante los vasos de vidrio repletos de arróz con leche. Al salir la lluvia ya era menos, quedaban las charcas en el concreto del parque y de las calles aledañas. El ruído del mercado empezaba a desvanecerse avasallado por el murmullo de los pasillos, por el rodar de los autos, por la sonora risa de las luces y los abandonos.
Jugando con los reflejos y con la necesidad de ganarle luz a la luz tomé esta foto. Ejercicio al fin, conjuro sobre la lejanía y sobre el recuerdo de llegar por ahí a media noche, del sobresalto de la soledad y de la carga de angustia que nada podía detener dentro de mi: era así el pasado. Eduardo y Guillermo se ríen de algo... llevan sobre sus hombros el equipo y piensan tomas, hacen planes, saborean las shecas de más tarde o el café que no nos negamos ni por broma. Salgo de la maroma del recuerdo hasta las calles mojadas, hasta un café cercano que nos depara más bromas. San Pedro nos vigila desde lo alto de la iglesia. Más allá, cerca pero más allá, queda la casa, San Marcos y más imágenes por venir.

¿Qué ves?

Busto de Miguel Ángel Asturias. 
Manolo Gallardo. CCMA.

Mientras pasan los días y se redacta la inexorable caida, los sueños se desprenden del cielo cual dosel de popelina. Las imágenes que he acumulado en tantos días no son nada más que reflejos de luces abandonando la memoria e instalándose en un resquicio del espacio que no me pertenece.
Miguel mira hacia alguna parte, creo que hacia el sur. Me he recordado de él ayer mientras recalaba en otras letras, incluso las propias, mientras le pasaba un trapo a un texto que verá luz el sábado lejos de aquí. Miguel el del nombre de arcángel, el que fijó su vista en un horizonte que le trajo réditos en todo sentido. Veo la estela que hace de lápida y vigila su descanso en Père Lachaise, me busco en las manos sus libros y sus penas. Tres Migueles son ahora parte de mi ser: Este, que domina nobelizado un panorama donde hemos querido matarlo, sacarlo para siempre de la influencia de nuestro pobre caminar por las letras. El otro, el de Orihuela, el niño yuntero, el que ofrece sus venas para que "nuevos brazos y nuevas piernas crezcan en la carne talada". Y el Miguel que se llama de otra manera y yace en las memorias colectivas y yace, también, en algún lugar del caluroso territorio de Zacapa.
Entre angelitos, raices, arañas, lagartijas, ratones y calaveras, florece el busto blanco que mira hacia... ¿hacia dónde?...

domingo, 5 de febrero de 2012

México


En el nombre del hueso vulnerado
hecho cal a pedazos junto al polvo
en el nombre del ciego que resiste
la vecindad del sol desde su pozo

En el nombre del ángel de la crisis
de quienes desesperan encerrados
en el nombre del hambre pisoteada
del que perdió la pista de sus pasos

En el nombre del perro que se muere
al filo de tu sed áspera y fría
en el nombre del fuego en que reposa
tu cúpula de nieve malherida

En el nombre del árbol que reseco
recuerda sus cadáveres colgantes
en el nombre del grito carcomido

En el nombre del hombre del abismo
que de su corta piel crece y te cubre


Roque Dalton. El turno del ofendido.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Salto Temporal 26

Del templo al fondo de la tierra: San Cayetano resguarda el tiro en desuso de la mina. Si vas sesenticinco metros bajo tierra recordarás el calor, la sensación extraña de usar el casco de seguridad, los escalones estrechos y los maniquíes que aparecen en algunos puntos del descenso, algunos -incluso- debajo de piedras, simulando el temor sempiterno de los antiguos trabajadores de esos túneles: morir aplastados.
La bocamina de San Cayetano está en Guanajuato, es parte del complejo de minas de La Valenciana. De ella se extraía oro y plata para nutrir las arcas del Virreinato y de la Corona Española. La extracción de esos minerales también dio la posibilidad de construír la iglesia de San Cayetano que pronto, tal vez, sea motivo de otro post.
Para el momento de la visita a este lugar ya sólo andaba con Paola. Los cuarenta y tantos kilómetros a León quedaban a nuestras espaldas al igual que la conferencia mundial. Visitar Guanajuato tiene su gracia cuando lo haces sin pensar en dónde estás. Ahí la dicha de quien camina sin pensar en el destino. Oficio de no tener mañana.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Por que así debe ser...

Una posición privilegiada en relación al resto de la concurrencia al espectáculo. A la mano y a sus ordenes todo el arsenal para que los del escenario suenen bien y se sientan cómodos, amparados en su condición de observados, escuchados, ignorados.
Deletrear para vos una serie de palabras que se van volviendo cátedra mientras se construye la noche, mientras tu mera presencia es aceptada y convertida en ignorancia pasajera y en confianza que te llena de frases nuevas y de práctica al fin.
Dos maestros tuve y dos maestros tengo en eso de hacer sonar bien al prójimo: Hugo y el Pantera. Hugo es un fantasma que apareció hace poco en una pesadilla mutua y me dejó sonrisas y apretones de mano que rememoran el pasado de cigarrillos, banco a su lado y café para pasar la espera y la noche, además de sus consejos y sus críticas para que nosotros, los músicos que fuimos, sonáramos bien.
Hoy me enteré que el Pantera, mi mayor maestro, el de la paciencia eterna, el del a veces y siempre, el que me dijo que un músico debe ser también sonidista, falleció por enfermedad. Mi tristeza es extraña, sé que nunca le agradecí por sus palabras y su cortesía... hoy poco importa ya. El Ronito dijo que iba al velorio y quise decirle que lo acompañaría pero no pude levantar la voz. Creo que no bastaba con ir allí donde él ya no está.
Se me juntan las muertes. Espero que la vida triunfe.

viernes, 5 de noviembre de 2010

No quería ese sello en mi pasaporte...

Abordar un avión y otro y otro... La ruta de vuelta de Salvador Bahía contaba con escalas en Sao Paulo y Panamá. De este último debíamos llegar a Guatemala en una noche marcada en el calendario como 27 de mayo. Pero las cosas no fueron tan sencillas... en fin. Salimos de Panamá a la hora indicada, faltaba poco para llegar a Guatemala cuando avisaron desde la cabina del avión que era imposible aterrizar en La Aurora, aeropuerto principal de Guatemala. El motivo: el Volcán de Pacaya tenía una fuerte erupción y había dejado a la capital bajo un buen número de centímetros de ceniza y arena... sobrevolamos El Salvador durante un buen rato tratando de aterrizar ahí... sin éxito... Entonces volamos hacia San Pedro Sula en Honduras y ahí ni siquiera salimos del avión. Recargaron combustible y nos llevaron de vuelta a Panamá, sin consulta y entre un enorme descontento y cansancio... varados en Panamá no quedó otra que dormir y esperar. Gracias a los buenos servicios de la gente de UNFPA logramos cambiar de hotel y negociar un vuelo a El Salvador... Pasamos un día en Panamá y luego volamos a San Salvador, al día siguiente subimos a un bus y entramos a Guatemala por tierra...
Encontramos la capital con arena por todos lados, la tormenta tropical Ágatha golpeó al país unos días después. De ahí a las brigadas y al desconcierto.

martes, 2 de noviembre de 2010

Dar inconsciente

Las notas del Forró de los Filhos de George estaban en lo más alto. Ella cantaba cosas que no sé, que no entiendo. Volaban los cuerpos alrededor y apenas atinaba a seguir sosteniendo mi cuerpo aferrado al esbelto cuello de un vaso de cerveza.
Nada más que decir: bailé, grité, giré y busqué cigarrillos como loco.
Entendí, en suma, que el sueño de estar ahí delimitaba mi antes y mi después. Hoy, viendo estas fotos recuerdo las señas más pequeñas, los ojos de Juliana, los amagues de delicadeza que nunca he tenido. Hoy, acá, me arrepiento de haber tomado la foto y no ser yo el que esté ahí, traslúcido, borroso, fantasmal. Irreconocible.

Volver...

Después de días andando por muchas calles, revisar papeles, ordenar la librera vieja y la librera nueva, después de asistir a los sueños rotos y a las derivas premeditadas... después de tanto, vuelvo.
Hay días que no tengo razones claras para darte, hay otros que no entiendo si es necesario o no. Hoy, por ejemplo, decidí decirte la verdad y ni siquiera yo mismo pude convencerme de lo emprendido y sus consecuencias. Muchos días atrás veía por encima del muro y creía que la lluvia no me alcanzaría. Hoy llovió y pude contarte que sentí el olor del pino quemándose y de la tierra mojada, olores mezclados, asomo de cordura junto con las gotas de lluvia que presagian un invierno común y corriente. Eso es volver. Sanar los sueños que se desangraban, poder ser y estar contundente desde ninguna parte.
Y volver pronto otra vez a ese sueño que es volver pronto.

jueves, 1 de abril de 2010

Tú y mi ciudad...



"Una razón de vida me hizo quererte.
¡Cuántas lecciones tuyas mi alma aprendió!
No sé que fue lo que hice para perderte,
si ni cuenta me di cuando sucedió.
Hoy mi desilusión se come hasta un cura,
y en mis palabras duras deja el sabor que tiene la
ilusión cuando no madura: ¿cómo se quita eso?
Amor de besos ausentes, que velas mi soledad,
hoy quiero desaprenderte y no se cómo empezar.

Dudo de la que sé y me engaño a diario
porque adentro te siento viviendo en mí.
¿Cómo olvidarte, si eres mi calendario?
¿Dónde multiplicarme, si no es en tí?

La noche es como un trago que bebo solo,
en las cuatro paredes de mi ansiedad.
Lo que pensé era eterno duró muy poco: ¿cuándo terminará ésto?
Amor de besos ausentes, acábate de apagar.
Llegué hasta aquí por quererte; ¡ahora te quiero olvidar!"

Rubén Blades.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Isla de Flores

Más que aburridos, estábamos hastiados de lidiar con esa gente. La solución momentánea fue subirse en el murito que divide los patios de aula de la escuela tipo Federación de Santa Elena y tomar esta foto. Al fondo, flotando sus luces en el lago Petén Iztá está la Isla de Flores. ¿Cómo es la isla? Mejor visítela y me cuenta.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Laguna de Calderas.

De aquellos viajes de hace más de una década, conservo la imágen clara y potente de un descenso a un acuático paraíso-infierno. Subir a lo alto de un cerro para luego, entre rastrojos de milpa, llegar a la orilla de la laguna que se adivina en la foto.
Roberto, Edgar y yo. Trío empecinado en hacer y deshacer caminos. "Sucios y locos" emprendimos camino de vuelta a casa sin medir las consecuencias de un desvío y de un malentendido. Queríamos llegar a Amatitlán y llegamos a Calderas. En el descenso me quemé las manos con Chichicaste y pude poner en práctica un viejo consejo, una cura que cada vez es más difícil de trasladar, de compartir.
Pero decía, llegamos a la laguna, nos refrescamos en ella y preguntamos cómo salir del lugar para llegar a Amatitlán y desde allí a Guatemala... nos dieron un consejo: subir el cerro que aparece al fondo de la foto que presento, entonces estaríamos ya en Amatitlán... lo que no medimos fue el tamaño del municipio de marras y la enorme distancia que nos separaba del lago. De Calderas llegamos a San Antonio el Pepinal y de ahí a Llano de Ánimas... carretera polvorienta que no dejaba avanzar casi nada (aprendimos también a hacer la conversión de leguas a kilómetros, ya que cada vez que preguntábamos nos respondían dando la distancia en la primera medida dejándonos igual de ignorantes, cual si no hubiéramos preguntado nada).
Llegamos al fin a Amatitlán en la palangana de un pick up... recuerdo las palabras de Roberto: "ni se les ocurra preguntar 'cuánto es', que no tenemos pisto"... y era cierto: para ese viaje yo llevaba nada más cinco pesos y los demás por el estilo... eran tiempos de salir y ser, el dinero servía pero no importaba, ya otra vez, en otro volcán, bailó en nuestra mente la idea de usar los billetes que teníamos en las bolsas para prender fuego...
Qué se yo... divago...
Calderas está ahí y me mira con su verde ojo.

domingo, 29 de noviembre de 2009

"Que veinte años no es nada..."

Esta foto me provoca sentimientos encontrados... alegría, tristeza...
Hoy he podido platicar con mi madre, con mi padre sobre las circunstancias que motivaron ese viaje. Ya eramos una familia numerosa, esto sucedió hace más de 30 años.
En la foto, atrás, de izquierda a derecha: Mi padre (Alejandro), mi madre (Clara) y mi hermana (Amparo).
Al frente, también de izquierda a derecha, mis hermanos y yo: Fernando, Oscar, yo y Luis.

Y, treintitantos años después, ese soy yo frente al mismo templo.
Pero no me engaño: ya no soy el mismo.

Lo llevo en la sangre.

El tercero, de izquierda a derecha, es mi padre, Alejandro. El lugar es la cumbre del volcán Acatenango (que yo he mencionado en varios posts de este blog).
Hoy me enteré que esta salida de mi papá fue justo el año que yo nací... es decir, hace más de 35 años de esto...
En las fotos también aparecen el doctor Del Valle, Luis Rosito y mi tío Porfirio...

Veo y re contra veo las fotos y me doy cuenta que está grabada en mi subconsciente, que son las fotos que acompañaron mi infancia y que me provocaban dibujar volcanes y buscar verlos y añorar subirlos...
...subirlos como lo hizo mi padre.

Noviembre otra vez...

...que se acaba y no escribo en este mes... poco importa.
Lo que importa es que logré que mi escaner volviera a funcionar. Inauguro esta vuelta a la vida con esta foto de tiempos lejanos y más o menos ingénuos:
Milvia, Gustavito, la Bodeguita del Centro, Lectura de poesía y presentación del libro "Abrir la Puerta" de Nora Murillo... ¿hace cuánto? no recuerdo.
¿Cuántos nombres, cuánta memoria más levantará una simple foto?

lunes, 19 de octubre de 2009

Sinvergüenza

"-Te llamaba nada más para saber si me puedo comer el pan con jamón que Giovanni trajo y... como vos no estás y Giovanni insiste que el pan es tuyo... pues me dio pena y... eso... quiero saber si me das permiso para comerme el pan...
-¡Vos, el mayor de los sinvergüenzas, te através a preguntar si te podés comer el pan..!"

La conversación fue más o menos como la transcribo (al menos mi memoria así la recuerda o así quiere recordarla)... hablaba con Guillermo desde una tiendecita en la salida de la aldea Concepción El Cedro en San Vicente Pacaya... eso fue el domingo pasado y se relaciona con la foto anterior y con lo que escribo sobre la salida que hicimos para subir el volcán de marras. Apenas cabe decir que, durante la conversación, ambos no parábamos de reír y que eso se hizo contagioso y la señora que atendía la tienda nos miraba entre divertida y asombrada de esos bichos raros...
Y eso.. lo de "sinvergüenza" me hizo recordar que "yo también padecí de esos dolores", que fui, junto a Guillermo un Sinvergüenza y que, con él, grabamos un disco demo hace ya tres años (en noviembre próximo se cumplen).
La foto es de ese año, del 2006, grabamos en el estudio de Rafaél Lau, en directo, sin cortes mayores, casi un concierto grabado. No hubo muchos testigos de ese momento... Pepe Orozco, la mamá de Ma' Lu', Chava... hermanados y presagiando el fin inminente de una etapa que todavía siento mía, que todavía me hace volver la vista atrás y agradecer infinitamente la experiencia de, al menos una vez en mi vida, grabar un disco.

domingo, 11 de octubre de 2009

Basílica

Otra jugarreta que te juegan el tiempo y los caminos es el olvido parcial. Ni siquiera la cercanía de este viaje y los kilómetros que significó llegar hasta allí, son fuente de información confiable.
Creo, presiento, que no visitaba Esquipulas desde hace unos 30 años... contar ese tiempo, decir 3 décadas, tratar de explicar qué ha pasado en esta vida, mi vida, durante ese tiempo es difícil, por no decir inútil.
He abierto una puerta que nunca estuvo totalmente cerrada. He participado en los rituales que la visita requiere. La blanca basílica que resguarda la milagrosa imagen del Cristo Negro me ha parecido un sueño que otro soñaba. Mezclado a las risas, al olor de incienso, a la pasarela que lleva hasta el escaparate, a los mil y un detalles que guarda celoso este lugar, he visto hacia atrás. Caminar y ser, sentir y ver. He olvidado de nuevo. Pero este olvido nuevo es pequeño, es nada.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Para la libertad...

Un sueño ha sido. Los conocí hace 12 años. Llegaron y se instalaron en la cresta de la ola. A ambos los hice mis hermanos sin pensarlo dos veces. Uno de ellos hoy es una estrella más. Omitiré sus nombres y las circunstancias de la foto. Que sea este un post para compartir sus rostros infantiles, sus sueños de libertad que fueron mis sueños también y, de diferente forma, siguen siéndolo.

"...quisiera ser pajarito
con las alitas azules
para volar divertido
sábado, domingo y lunes..."

¡Qué jodido es extrañar a alguien!

Otros caminos vendrán...

Volver y ver.
Sentir en el rostro
el sueño que se desliza
desde el viento.
Convenir con el verde del camino
una alianza precaria:
sembrar el olvido mutuo
cuando sea necesario.

Volver y ver.
Otros caminos vendrán
y ocuparán el espacio del tedio
que el gris de siempre acapara.

Luego la risa,
volver y verla,
serla,
sentirla,
amarrarse a ella.

Otros caminos vendrán:
serán la esperanza,
serán el llanto.
Serán volver y no regresar.

Septiembre de 2009.

martes, 15 de septiembre de 2009

Post data al Camino 29...


Durante años me he sentido así: con la añoranza de que todo puede cambiar y la sensación incontenible que ando nada más "vuelta y vuelta".
La canción es de "Congreso", grupo Chileno que he presentado en un post anterior. Según dicen algunos blogs esta pieza pinta la forma de ver el mundo de los chilenos que en ese 1975 se enfrentaban a una tenebrosa dictadura militar. El temor, la incertidumbre marca la letra de la canción. Y es así como me siento hoy. Entiendo que no hay parangón. Entiendo que no puedo siquiera sentirme como ellos, como ellas. Pero es así nomás: Así me siento hoy, ahora, acá.

Vuelta y Vuelta
Sucede que me estoy quedando triste,
sucede que me canso de reír.
Nada nuevo veo en las mañanas
ni en tus ojos de ayer...
ni en tus ojos de ayer.

Y sigo caminando calendarios,
sigo dando vuelta en un reloj,
todo se termina en un suspiro
y huye al lado el eco de la voz...

...y vuelta y vuelta... planetas y estrellas...
...y vuelta y vuelta... planetas y estrellas...
...y vuelta y vuelta... planetas y estrellas...