martes, 28 de julio de 2009

Vegetación no muy atractiva...

El viaje fue largo, cansado. Nos propusimos terminar de una vez por todas con la sequía que llevábamos de no presentar el espectáculo. Dos meses seguidos nos suspendieron: la primera por culpa del estado de calamidad decretado por la A H1N1; la segunda por culpa del mentado caso Rosenberg. Esta vez nos tocó viajar un poco más lejos cada día. El primer día en la aldea Monterico (Taxisco, Santa Rosa), nos probamos a nosotros mismos que podemos y debemos hacer teatro arena. Nos sentimos tan cómodos que, creo, nos relajamos para el segundo día en Taxisco... ese día cometimos todos los errores posibles, fuimos víctimas de la ley de Murphy...
El tercer día fue en Iztapa (Escuintla) y ahí todo fue risas y ganas de seguir... y ganas de volver.
De la tarde del segundo día es esta foto... estábamos en la terraza de la oficina explicando una metodología para trabajar un tema de Reducción de Riesgo a Desastres y yo me fugué con los pájaros que buscaban sus nidos al caer la tarde. Sobre las palmeras sobresale un elemento más del paisaje: antenas que ya nos vamos acostumbrando a ver por todo el país y, a pesar de ser tan feas, dan un toque especial a la composición de una foto cualquiera.

lunes, 27 de julio de 2009

Lo que regala una carretera cualquiera...

Rodar y rodar para llegar a destino pronto y sin contratiempo. Casi toda la semana anterior la he pasado en la costa sur. De Taxisco para Puerto San José y de ahí para Iztapa... de ese viaje, de la ruta a ese último destino he tomado esta imagen.
Dos adolescentes caminan por la orilla de la carretera, vestidas como princesas y soportando el calor de más de 35 grados que hacía esa tarde. Parece que formaban parte de una comparsa de una escuela o colegio. Hemos reído mucho al comprobar que ellas reían y parecían disfrutar de nuestra atención.
Imágenes que me parecen de ayer.

Oficio que no lo es...

Con mayor o menor frecuencia (con las mareas, dirían algunos), me acerco a las letras o me separo de ellas. Tengo un blog que alimento poco y que debería contener aquellos sueños que, creo, no caben acá. También visito páginas que hablan de literatura o que son escritas con afanes estéticos que se cumplen o no. Me maravillo de los compañeros y amigos que pueden leer sus textos en recitales y encuentros, que pueden editarlos en papel, volverlos libros.
Todo esto que digo ha encontrado un eco en un texto que conozco desde hace tiempo y que no deja de impresionarme:

"OLIVETTI
Están aquí mis libros (no los que leo sino los que escribo), bandadas de papeles llenos de tachaduras que ensucian la limpieza de mi pulcra Olivetti. Están aquí. Son libros aunque no lo parezcan todavía. Siguen aún inéditos. Podría publicarlos, pero ocurre que no hacen ediciones por abonos. Y aún cuando las hicieran, debo pagar primero la cocina, el refrigerador y las letras del carro (todo lo necesario y lo más útil).
Y además, ¿de qué me serviría publicarlos? A lo sumo gastaría bolígrafos en las dedicatorias, me dirían "poeta" en plena vía pública y entraría en el círculo selecto: La Sociedad de Autores Nacionales. Pero no aceptaría el carnicero un volumen de versos a cambio de una libra de puyazo. Ni el médico vería con agrado si pago la consulta con un ejemplar autografiado.
Es más, esos centavos mensuales que costará la edición de algún libro (en el remoto caso que hubiera editor que diera fiado), están mejor empleados en las revistas de tiras cómicas que alegran a mis hijos e inclusive me hacen reír a veces.
Por eso están ahí, por allí, esos mis libros inéditos que ni yo mismo leo, que ni yo mismo entiendo, como casas derruidas donde (yerbajos) crecen tachaduras, correcciones inútiles que no verá la imprenta, que no habrán de salvarme de la muerte.

Manuel José Arce Leal"

Duele volver sobre la huella de esas palabras. Y duele más al comprobar el presente que se empeña en rumiar silencio.

martes, 21 de julio de 2009

Manual de Instrucciones

"MANUAL DE INSTRUCCIONES PARA EL USO Y ABUSO DE UNA NARIZ ROJA

DEFINICIÓN:
(En plan serio, para que no se diga) La nariz roja es la máscara del clown.
COMPOSICIÓN:
A estas alturas es más que probable que usted ya se haya probado una nariz roja (si no fuera así ¡apresúrese..! ¡No sabe lo que se pierde!). Si usted, como decía, ya se ha probado una nariz roja, ya sabe que una nariz roja puede ser una naricita roja o una narizota roja y que puede ser también roja pasión, roja pimentón, roja rosa, rosita a secas, naranja, violeta, negra o, incluso -se tiene constancia de esta rara especie- verde limón. Puede haber sido construida en plástico duro, menos duro, blandito, látex o cualquier otra macarrada química. Normalmente son huecas, ya que las macizas, como no permiten introducir la propia nariz en su interior, no tienen la misma aceptación. Por último, y aunque es recomendable que tengan una gomita incorporada, existen las dos modalidades: con y sin.
INDICACIONES:
Utilícese en caso de mareo y en los casos genitivo, dativo, vocativo y ablativo; en caso de duda y de difícil solución, en todos los casos perdidos, porque sí y por si al caso. También es altamente recomendable contra la varicela, el desamor, el mal de heno, la monotonía, las almorranas, las caras de úlcera, las meriendas de negros, la hipocresía, las caries, la asfixia, los agujeros negros, la crisis de valores, las fobias, las prisas, la manía de ser infeliz, el dolor de muelas, el dolor de guerras, los ensayos monográficos, los gráficos a secas, la amargura, la crisis, las crisis de nervios, los accesos de rutina, la risa light, el acné, el tiro de gracia, el ácido sulfúrico, las rebajas, la calvicie, las puñetas, las campañas electorales... entre otras molestias crónicas o pasajeras.
POSOLOGÍA:
Como regla general, se inicia el tratamiento con una sesión intensiva de 15 a 20 horas, que se continúa una vez al mes, durante cinco meses mínimo. Entre sesión y sesión se recomienda su uso y abuso cuantas veces sea necesario, particularmente en los casos arriba indicados.
CONTRAINDICACIONES:
No debe utilizarse indiscriminadamente en cualquier ambiente familiar, situación laboral o reunión social a bocajarro, mejor dicho a "nariz jarro". Usted ha decidido ser más feliz y expresar con más y mejor humor sus emociones, pero quizá el resto del mundo (su jefe, su agente municipal, su maestro, su madre o su vecina del tercero, pongo por caso) no está preparado para su metamorfosis. Déle tiempo y dese tiempo y disfrute siendo un subversivo de la risa.
INCOMPATIBILIDADES:
Se han descrito ciertos cuadros alérgicos en las personalidades de algunos mercenarios, estafadores, asesinos y otros malos bichos.
EFECTOS SECUNDARIOS:
La tolerancia parcial es muy buena. Pero casi desde el primer momento del tratamiento, y más si se prevé que este sea prolongado, se aconseja prestar atención a su humor, su fantasía, su auto estima, escucha y expresión de su emocionalidad, pues se observan efectos secundarios de importancia aunque no sean letales. Se ha observado, así mismo, que genera adicción en los usuarios entusiastas.
INTOXICACIÓN Y TRATAMIENTO:
Dosis excesivas pueden afectar de forma irreversible sobre la energía vital, mejorando las relaciones interpersonales, la memoria, el tiempo, la hipertensión, el insomnio, los trastornos digestivos, el rendimiento cerebral y desarrollando la creatividad, la escucha, la generosidad y la transparencia hasta niveles que convierten a las víctimas en sujetos marginales.
Se investiga todavía sobre los antídotos para los cuadros de intoxicación mencionados pero con escasos o nulos resultados."

Atribuído a Jule y Koldo (1992)

martes, 23 de junio de 2009

¡Más títeres!

A: Mirtala (Como prometí y como debe ser).

Esta foto la tomó FranJa ayer por la tarde. Estuvimos de ensayo en casa y aprovechamos para hacer reparaciones y mantenimiento a los títeres que utilizaremos en la próxima Actividad Lúdico Educativa (ALE's para abreviar).
En la foto me acompaña el Abuelito con su flamante nueva camisa. Él es, hasta ahora, el bicho más grande que fabrico, otro más que le sigo la huella desde que era nada más que un pedazo de esponja y tela.
¡Me gusta mucho esta foto! Esto paga cualquier esfuerzo.

domingo, 21 de junio de 2009

Verano

Ayer hablaba con Sonia y me pareció que siempre estoy equivocado. Luego, leía unos comentarios a unas fotos en otra página y me volví a sentir equivocado, fuera de lugar. No encajo a veces en los modos de ver el mundo. Esto me causa cierto grado de temor, de angustia. Pero luego regreso a los pasos que he dado y trato de entender todo eso que está detrás de esos sentimientos.
El verano ha empezado. Empieza hoy. Acá llueve y el calor es menor que en otras partes del mundo. Poco o nada se sentirá el cambio de estación. Ella, Sonia, está allá lejos y se siente agobiada por el calor, por esa necedad del sol de salir temprano y quedarse hasta tarde iluminando las ruinas de una sociedad que a veces añoro. Y esas contradicciones son fatales: Mis recuerdos de allá, de allende los mares, son de un invierno lóbrego, poco vibrante y halagador. Entenderlo me ha llevado años ya. Entender no sólo el invierno sino esas formas de ver las cosas.
Hablaba con Herbert hace unos días, él ha vivido años enteros en Italia y no se sorprende ya de la nieve, ni del sol radiante. Pero imagino que ahora le cuesta entender esto que acá sucede. Este clima de trópico poco sonriente, estas sombras de nubes grises y lluvia torrencial.
Museos, torres, calles, trenes, luchan una batalla a muerte con mi realidad, esta que ahora me somete a obediencia y me recuerda que las bicicletas, los buses y los árboles son mi signo, mi canto, mi pasaje al entendimiento.

viernes, 5 de junio de 2009

Donde estés ahora

A mi perro.

¿Quién puede entender todo esto? Todo lo vivido, los años... ese irreversible paso del tiempo. Los finales nunca me han gustado. Las lágrimas que he vertido por la partida de nuestro perro no son un final. Punky se llamaba, vino a casa cuando era cachorrita. Estuvo 12 años con nosotros. La hicimos parte de nuestra familia, de nuestro círculo de saludos, de las fotos de orgullosos compañeros de alguien tan bello. Fue amiga de mis amigos, celosa guardiana de cada uno de los que habitamos esta casa. Escribo esto queriendo verla dormida acá, a la par mía.
Ahora descansa de las mil y una labores de su auto aceptada condición.
Ahora le dajeré descansar.

Perro negro

alma de otros sueños
pedacito de ternura
caricia esperada
compañera del desvelo.

Descansa, amiga, compañera.

Guatemala, junio de 2009.